Editorial

Base, el inicio

Por Bernardita Brancoli, Editora

Hoy en día el diseño es una profesión que está extendiendo sus fronteras en distintos campos y direcciones, y estamos siendo testigos de cómo esta disciplina se ha puesto al servicio de las más diversas áreas de un desarrollo integral, para obtener resultados innovadores, que fomenten el progreso y emprendimiento. Es, en sí misma, una disciplina innovadora, que nace desde la observación de procesos o relaciones entre personas y grupos, siempre centrada en un usuario. No es raro que su metodología se aplique en otras áreas para poder detectar nuevas oportunidades o resolver problemas en sistemas o comunidades.

Chile no está ajeno a esta realidad. Actualmente, existen proyectos de diseño que contribuyen al crecimiento económico de una empresa, una región e incluso a nivel nacional en diversas áreas, tales como transporte, educación y salud, minería, agricultura entre otras, ofreciendo soluciones tanto a partir de sus procesos de investigación, observación y metodologías de trabajo, como de sus resultados y estrategias innovadoras.

En un país como el nuestro, en vías de desarrollo, resulta clave conocer la realidad mundial y acorde a ello, estimular la creatividad y la innovación, a través del trabajo transdisciplinar para buscar nuevas miradas y soluciones que permitan encontrar en el diseño un aliado estratégico, capaz de transformar las ideas en valores para ser incorporados a nuestra sociedad.

La innovación y la demanda de diseño están directamente relacionadas con un factor cultural que requiere de un conocimiento del valor que puede aportar a una comunidad. En Chile, como en el mundo, la enseñanza del diseño es relativamente joven, y generalmente se le ha asociado a cualidades estéticas, más que a funciones estratégicas; es por ello que estamos preocupados de promover y difundir ambas características.

Por esta razón, estamos creando redes para fomentar la reciprocidad y colaboración entre profesionales, asociaciones, gobierno y empresarios. Así, podemos crear una cultura en torno al diseño, donde se conozcan sus alcances y cómo puede influir en mejorar la calidad de vida de las personas.

Nuestra publicación dará a conocer cómo este intercambio puede influir positivamente en la competitividad de las empresas y que al realizar muchas de estas acciones, se lograría la masificación y educación de este concepto en todo Chile.

La Cuarta Bienal de Diseño y Quinta Bienal de Diseño, pioneras a nivel nacional en la difusión del diseño entendido como motor de desarrollo, evidenciaron la importancia del diálogo entre esta disciplina y el resto de las áreas productivas del país. Se estimuló además el vínculo entre economía, cultura y diseño, logrando que el Consejo Nacional para las Artes y la Cultura y el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo trabajaran juntos para apoyar y llevar a cabo un mismo proyecto. Estas dos instancias generaron por otra parte una plataforma para el diseño nacional, permitiendo a nuestros diseñadores exponer en el extranjero.

En este contexto, Revista Base Diseño e Innovación, publicación académica semestral de la Facultad de Diseño de la Universidad del Desarrollo, busca abordar temas que muestren al diseño como una disciplina transversal, clave para los procesos de innovación que se desarrollan desde una mirada local y global, y que pueda convertirse en un punto de referencia y una plataforma que estimule el diálogo entre diversos actores, promoviendo la incorporación del diseño para el crecimiento económico y cultural de nuestro país.

Durante 2009, las facultades de Ingeniería, Diseño, y Economía y Negocios, se reunieron a pensar cómo integrar una cultura de innovación al interior de cada uno de sus programas curriculares. Con este propósito se crea iCubo, Instituto de Innovación Interdisciplinaria cuyo objetivo es la creación y promoción de innovación al interior de la universidad en diversos ámbitos. Uno de ellos, es la dimensión curricular, para la que se desarrollan programas de iniciación en la innovación, un programa de desarrollo de competencias de innovación llamado “dLab”, lográndose una sinergia de comunicación y acción entre estas tres disciplinas. Todo el programa cuenta con el apoyo de Stanford Technology Ventures Program, de Stanford University, organismo con el cual nuestra universidad firmó un convenio de colaboración para el desarrollo de planes curriculares de capacitación docente, y el desarrollo de la planta académica en función de la innovación, para traspasar lo incorporado a otras áreas de la universidad.

Por ello, en este primer número de la revista Base Diseño e Innovación, quisimos invitar a conversar a los distintos actores que en Chile y en el extranjero están preocupados por promover e incluir el diseño, como un valor agregado dentro de sus procesos.

Este número 0, lo hacemos desde un eje conductor que es la innovación. A través de la experiencia de nuestros columnistas y los casos que exponemos, buscamos contribuir a generar las redes desde el diseño a la empresa. Las iniciativas que se han llevado a cabo durante los últimos años para difundir los campos en los que el diseño actúa, han generado no solo numerosas respuestas favorables, sino que también han marcado hitos que dan cuenta de la importancia del diseño como tendencia mundial.

Exponemos el caso de Inglaterra, que tiene una larga tradición en torno a demanda del diseño. El programa del Design Council se creó en los años 40 después de la segunda Guerra Mundial, iniciativa de carácter público privado que asesora al gobierno y a la industria en temas de diseño e innovación.

Hemos querido también dar un espacio a quienes están generando innovación, desde iniciativas de pequeñas comunidades independientes, a empresarios de la disciplina que han tenido la visión y la convicción de que el diseño puede transformar a las organizaciones. También invitamos al gobierno, como parte fundamental para promover las herramientas de desarrollo, a través de sus fondos para emprendimiento e innovación, y a la empresa privada quienes exponen grandes proyectos, donde la innovación y el diseño son un hilo conductor.

Previo a todo ello, nos hacemos una pregunta que antecede a la innovación: ¿qué es la creatividad y cómo podemos estimularla? Ello, porque se trata de un insumo clave para el desarrollo de la innovación. Si no somos culturalmente inquietos y creativos, es difícil generar emprendimientos e innovación.

Por eso creemos que este primer número es solo el inicio. Esperamos convertirnos en un aporte a la discusión del tema en el país, porque creemos firmemente que nuestro destino se funda en el apoyo a quienes están creando, y están poniendo las bases para un mundo mejor.

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