Reflexiones en torno al design fiction y la visita de Bastien Kerspern

Columna de Alejandro Pantoja, Director de Diseño de Interacción Digital. 

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Una experiencia muy interesante pudimos vivir en torno al design fiction y especulativo en la charla y taller realizados por el experto Bastien Kerspern, invitado por la Facultad de Diseño como parte de su proyecto Área IX, desarrollado en conjunto con la Facultad de Ingeniería.

Como resumen de las actividades destacamos la oportunidad que ofrece esta reflexión crítica en base a la materialización en prototipos accionables, para repensar el marco de las intervenciones del diseñador. El diseño crea futuros de por sí, pero para generar nuevas perspectivas hay que deconstruir la realidad y cuestionar aquello que tomamos como garantizado hoy. Esta deconstrucción de la realidad, como un espejo de la sociedad, es lo que permite explorar y sugerir nuevos y posibles universos.

El design fiction nos entrega las herramientas para provocar y visualizar los diferentes caminos para los futuros preferibles. Como lo explica Bastien, no se trata de predecir sino de especular con una base que sustente su posibilidad de convertirse en realidad. Explorar las señales débiles o weak signals como se conocen en la prospección tecnológica, y amplificar estas tendencias y usos a contextos sociales. Es en este proceso donde podemos encontrar controversias que se buscan y provocan para el debate. Finalmente, ese es el sentido de la perspectiva especulativa, la reflexión y el debate en torno a cuestiones sociales, y en nuestro interés, socio-técnicas. El concepto de provotipo (prototipo para provocar) entonces, se puede movilizar mediante la sátira, el absurdo, lo incómodo, lo imperfecto, lo repulsivo y/o lo prohibido. El paso del mundo utopico al distópico es el que permite evocar en relación a lo mundano y cotidiano y convertirlo en escenarios fallidos. Estas fallas emergen como oportunidades para el debate. La Smart City como vedete actual de la eficiencia tecnológica en en el ritmo de la ciudad y sus ocupantes, se presiente como demasiado bueno para ser verdad, ¿dónde quedan las personas, y las equivocaciones de éstas en el cotidiano? ¿y los animales? ¿no son éstos obstáculos en la tecnologización de la ciudad?. Aquí el design fiction juega un rol para hacer emerger estos problemas imprevisibles.

No hay que perder de vista, que este proceso de diseño mantiene las mismas variables que un diseño, llamemoslo, funcional, es decir el look&feel, su forma y resolución, su factibilidad, etc.haciendo la especulación, relatable y vivible.

No obstante lo anterior, emerge una gran oportunidad en complementar el foco hacia la producción que ha tenido hasta ahora el diseño, y su perspectiva ligada al problem-solving y al Design Thinking, El design thinking se centra necesariamente en la resolución a problemas de hoy y en contextos definidos. ¿Son estos invariables? ¿Pueden emerger controversias que no se logran visualizar y que finalmente provoquen una interacción crítica en lo propuesto? El análisis de las tendencias (no solo tecnológicas por supuesto) y la provocación para hacer emerger aquello no previsible complementa el problem-solving con lo que podríamos llamar problem-finding. Particularmente interesante en este sentido es lo que hace Bastien y su equipo en Design Friction, explorando esta relación en el ámbito de las políticas públicas, conectando la ficción con la acción a través de la posibilidad que el design fiction y el proceso participativo de diseño entrega para evaluar las leyes que se comienzan a pensar hoy para el mañana (Caso Protopolicy)

Como conclusión, no cabe duda que en el rol del diseño como motor de cambio, el diseño ficcional y especulativo contribuyen a la reflexión que permita no solo responder a la pregunta What if? (¿que tal si?) sino también al Why not? (¿por qué no?) y que se movilice para encontrar las fallas e interacciones críticas no evidentes, y poder comprender las consecuencias de los cambios que genera.

 

Mas información:
http://design-friction.com/

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