Estudiantes de Taller de Espacios V desarrollaron propuestas para repensar los espacios de trabajo, la hospitalidad y la gastronomía, integrando innovación, sostenibilidad y tecnología.

Alumnos de la mención Diseño de Espacios y Objetos, vivieron el cierre del proyecto RED Espacios para el Futuro, desarrollado en colaboración con 3G Office, empresa internacional especializada en el diseño y la consultoría de espacios de trabajo y entornos corporativos.
La iniciativa se llevó a cabo en los Talleres de Espacios V durante el primer semestre de 2026 y convocó a estudiantes a explorar nuevas formas de habitar, trabajar y relacionarse, mediante propuestas que respondieran a los cambios sociales, tecnológicos y culturales que están transformando los espacios contemporáneos.
El desafío contempló tres ámbitos de desarrollo: hospitality, incluyendo hoteles, coliving y nuevas formas de habitar; restaurantes y espacios de gastronomía; y oficinas y entornos de trabajo. Cada equipo debió seleccionar un lugar específico para intervenir y desarrollar una propuesta que integrara criterios de innovación, sostenibilidad y tecnología, considerando tanto la experiencia de las personas como la eficiencia, flexibilidad y viabilidad de los espacios.
Con un enfoque de exploración académica y profesional, el concurso permitió a los estudiantes experimentar con distintas posibilidades de transformación del entorno construido, desde la reconversión de edificaciones hasta la creación de nuevos espacios, sin las restricciones de un encargo comercial real.
Tras la presentación y evaluación de las propuestas, el jurado distinguió seis proyectos por su desarrollo y creatividad. El primer lugar fue para SOMA, de Nicole Dünnen y Bernardita Toro. El segundo lugar lo obtuvo Hasbro, de Trinidad Fuentes y Iliana Pedos, mientras que el tercer lugar recayó en Fogón Patagónico, de Esperanza Arenas y Paz Saldes.
Además, se entregaron tres menciones honrosas: Lab en la Penumbra, de Agustina Puntí y Carla Morales; Copec, de Ignacio Jauregui y Josefa Benavente; y Casa Molina, de Ignacia Cattarinich y Lucía Blanco.
La propuesta SOMA destacó especialmente ante el jurado por su coherencia conceptual y desarrollo proyectual y, como parte del reconocimiento el equipo podrá hacer su práctica en Colombia en una de las sucursales de la empresa.
